¿Cómo defines la felicidad? ¿Eres feliz?
Si no te sientes satisfecho con tu vida tienes que identificar qué es lo que te está impidiendo ser feliz y localizar lo más explícitamente posible el foco del problema para poderlo analizar cambiando aquello que no funciona y que impide tu bienestar.
El núcleo crítico que pone barreras a tu desarrollo personal y tu equilibrio emocional está en tu interior, baja autoestima, pobre autoimagen, negación de tu propia identidad, esquemas mentales negativos, prejuicios adquiridos…
Sin darte cuenta, tu umbral de tolerancia (es el nivel máximo que puedes aguantar) a la ansiedad, la tensión, la actitud de alerta constante, se va haciendo cada vez más alto y vas asumiendo como normales situaciones y estados de ánimo cada vez más tóxicos (relaciones de dependencia o de maltrato emocional, relaciones laborales discriminatorias y estresantes, hábitos perjudiciales para la salud…)
La determinación de cambiar una realidad presente insatisfactoria llega cuando el sufrimiento se hace insoportable y entras en conflicto contigo mismo, ¿seguir aguantando o cambiar?, pero suele ocurrir que este cambio viene provocado por factores externos (tu pareja te deja, te despiden del trabajo, adquieres un serio problema de salud)
Cambios profundos como cortar con una relación insatisfactoria, “salir del armario” o decidirse a sentirse realmente bien y en paz con la vida, implican empezar a pensar en uno mismo como alguien merecedor de algo mucho mejor y reafirmar la propia identidad.
Tanto si afrontas el cambio personal por decisión propia como obligado por las circunstancias, no será un camino fácil pero es una ocasión ideal para reestructurarte y salir renovado, reconociendo tu propia identidad, con una buena autoestima, un concepto positivo de ti mismo, autorrespeto y responsabilidad personal.
Si cambias en tu interior, tus relaciones cambiaran como reflejo a tu nueva esencia. Sentirte bien contigo mismo y en paz con los demás es el camino hacia la felicidad.
¿Estás listo para el cambio?